El derbi del Bernabéu dejó a ambos equipos con la sensación de que podían haber ganado el partido porque méritos hicieron más que suficientes, pero se quedaron con lo puesto. Un punto para cada uno que deja la Liga como está. Bueno no, con el Barça aún más cerca del título, pero eso es de otro negociado y no del derbi que se vivió en Chamartín. Un encuentro al que, como buen derbi, no faltaron a la cita la polémica arbitral y alguna que otra entrada un tanto dura que no fueron a más . Y tampoco faltó el gran ingrediente de estos derbis madrileños: el orgullo. Ambos defendieron el suyo olvidándose de la Champions y la Europa League y es que cuando hay un derbi de por medio, el resto no importa. Lo único vital es ganar, darlo todo y vencer al gran rival ciudadano. El primero que mostró ese orgullo, esas ansias por ganar fue el Madrid que en el primer cuarto de hora tuvo una gran ocasión de Cristiano que atajó Oblak, reclamó un penalti de Juanfran a Kroos y M...